
Otra muerte de un miembro de familia pastoral en la costa. Esta vez en el departamento de Córdoba
Se ha conocida otro hecho de violencia contra personas al servicio de iglesias evangélicas y sus familiares en el Caribe Colombiano, hechos que se iniciaron con la muerte de la familia pastoral Lora Rincón en Agua Chica Cesar, siguió con el homicidio del pastor, Iván Darío García González, de la Iglesia Cristiana Nuevo Renacer, ocurrido el 9 de enero pasado en el municipio de Zona Bananera, Magdalena y ahora el hallazgo flotando en aguas del rio Sinú, del cuerpo sin vida del hijo de pastores miembros de la Asociación Internacional de Evangelismo y Comunión (AIEC).
Esta última víctima fue identificada como Andrés Felipe Negrete Mendoza quien había sido reportado como desaparecido dos días antes de ayer miércoles cuando encontraron su cuerpo sin vida en avanzado estado de descomposición.
Se reportó que el joven había desaparecido el lunes 13 de enero tras ser víctima de un robo en el que le habrían administrado escopolamina y ese mismo día fue hallado y conducido a un centro asistencial, de donde escapó en veloz carrera y nada se sabía de su paradero hasta ayer a las 7:30 de la mañana cuando pescadores reportaron el cuerpo en aguas del mencionado rio.
Andrés Felipe era hijo de los pastores Luis Negrete y Cándida Mendoza, reconocidos miembros de la Asociación Internacional de Evangelismo y Comunión (AIEC).
Además, trabajaba en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Córdoba. Su cuerpo habría sido identificado por sus familiares gracias a un tatuaje en uno de sus brazos.




