
Elecciones bajo la lluvia. ¿A quién beneficia y a quien perjudica?
De acuerdo con los últimos pronósticos mañana, domingo 29 de octubre, sería lluvioso, hasta el mediodía.
Las elecciones serán bajo la lluvia, como el 27 de octubre del 2007 cuando Judith Pinedo Flórez ganó la alcaldía de Cartagena con 70 mil votos derrotando a Juan Carlos Gossain.
Los analistas políticos tienen una axioma: Quien más seguidores tienen, más electores llevan a las urnas.
Un alto porcentaje son los ‘votos amarrados´ con plata, prebendas, y OPS y esos salen porque sale a votar con lluvia, sol, frio o calor. La victoria de su candidato es garantía, en muchos casos, de su futuro profesional y laboral.
La fórmula que aplican es: Voto amarrado + triunfo = burocracia y contratos
A quienes tienen su mayor base electoral en este sector, no les afectará tanto la lluvia, que podría mermarles un poco la votación, pero no de manera significativa.
Si los que más seguidores tienen, más electores llevan a las urnas, a contrario sensu, quienes menos seguidores tienen, menos electores llevan a las urnas y esperan de los indecisos y de los que en las encuestas responden que ‘No saben/No responden´ el día de las elecciones se decidan por sus propuestas programáticas, por su carisma, familiaridad o amiguismo. A estos sí que los afecta la lluvia, pues el ‘voto de opinión´ es un gran interrogante.
Al margen de estas consideraciones, hay quienes son del criterio que las campañas poderosas son las que resultarían afectadas por la lluvia y la razón que exponen es que quien ya tiene en el bolsillo el billete, no harán el mínimo esfuerzo por salir a votar bajo la lluvia, por lo que mermarían en los resultados de esos candidatos.
Por encima de todo, consideramos que los ciudadanos tenemos el deber de votar y hacerlo de acuerdo con nuestra conciencia, nuestros valores y convicciones.

