
William Dau demostró, una vez más, que hasta como payaso es mediocre
En las elecciones de octubre del 2019, William Dau Chamat fue elegido alcalde con 113.627 votos de cuídanos que creyeron en sus promesas de acabar la corrupción de los que llamó ‘malandrines’ que se robaron los presupuestos en administraciones pasadas.
Su estrategia demagógica lo llevó hasta uno de los proyectos de hospital que Judith Pinedo, la Mariamulata, al final de su mandato entregó inconcluso y Dau lloró, diciendo, con lágrimas de cocodrilos, que le dolía ver esa obra en ese estado de abandono, porque los ‘malandrines’ se robaron la plata.
Pero ya como alcalde de Cartagena, Dau no ha cumplido sus promesas, se ha dedicado a pelear con procuradores, fiscales, contralores, jueces, magistrados y periodistas.
La ciudad se ha desmoronado en sus manos, la inseguridad, la pésima movilidad, el deterioro del Centro Histórico, la falta de obras de interés general y las pocas que ha hecho se han deteriorado a las pocas semanas.
Lo último de Dau fue la parodia ridícula e irrespetuosa, en la que se disfrazó del alcalde electo Dumek Turbay Paz, demostrando, una vez más, que hasta como payaso es mediocre.




